sábado, 14 de octubre de 2017

En la Villa de Honda, hace 415 años envenenraron al Oidor Mariaca

Santa Fe de Bogotá, con 64 años de fundada, no llegaba a 4.000 habitantes cuando ocurrió el hecho.
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El increíble primer escándalo de corrupción en la historia de Colombia

La pérdida de 5 mil pesos oro de la Corona sacudió la lluviosa Santa Fe de Bogotá hace 4 siglos.
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10 de octubre 2017 , 11:55 p.m.
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Dígame una cosa: ¿cuándo empezó la corrupción en Colombia? Esa es una de las preguntas más difíciles que he tropezado en mi vida, pero ocurre que me la hago casi a diario, desde que empezó esta oleada de escándalos que nos tiene agobiados, perplejos y hasta furiosos. Ojalá que no se nos pase rápido la indignación. Ojalá que no sea espuma.


Supongo que la corrupción en este país se inició el mismo día en que el primer hombre hizo su aparición sobre la faz de la Tierra. Recuerden ustedes que, dándoselas de Viceministro, la serpiente del paraíso extorsionó a Eva con la fruta prohibida. Pero la verdad, aunque nos duela, es que la corrupción de este país ha llegado a los peores índices de nuestra historia. No pasa día sin que reviente un escándalo nuevo y cada uno es peor que el anterior. Cuando no es un senador es un magistrado. O un contratista del Estado. O un empresario privado. 


Entonces me hice la pregunta de otra manera: ¿cuál fue el primer escándalo de corrupción que estremeció a Colombia? Lo encontré. Buscando y rebuscando, lo encontré, pero no fue fácil porque los historiadores suelen desentenderse de esos 

temas. Se trata de un episodio asombroso y hasta espeluznante, con unos tintes misteriosos y hasta macabros. .
El Presidente, nada menos
Para ser exactos, los hechos que les voy a resumir ocurrieron hace ya cuatro siglos largos, imagínese usted. América estaba nuevecita. Santa Fe de Bogotá, capital de la Nueva Granada, tenía apenas 64 años de fundada, era una aldea tranquila, lluviosa, que tiritaba de frío. Sus habitantes no llegaban a cuatro mil. 

Corre el año de gracia de 1602. Está terminando el mes de agosto. Como el país es una colonia española, regresa de un viaje a Madrid el presidente de la Real Audiencia, don Francisco de Sande, cuyo cargo equivale a lo que será en el futuro la Presidencia de la República. Español de nacimiento, es el primer mandatario del virreinato. El funcionario más encumbrado del gobierno.

El señor Sande ya ha sido gobernador en Filipinas, visitador en Guatemala y alcalde en México. Es un hombre de exitosa carrera pública. Algunos historiadores de medio pelo equivocan la última letra de su apellido y lo llaman Francisco de Sandi. Otros se refieren a él como “el padre Sande” y afirman que era un sacerdote franciscano. No es verdad.

Fue seminarista en Salamanca, pero se retiró para estudiar abogacía. De aquellos tiempos le quedaba su afiliación a varias congregaciones de caballeros piadosos que rezaban juntos los fines de semana y cargaban los pasos en las procesiones de Semana Santa.

Llega el investigador
El presidente Sande no era una pera en dulce. Dicen que en su pecho anidaba un corazón agrio. Era malvado hasta la crueldad. El pueblo bogotano, que siempre se ha distinguido por su agudeza para hacer retruécanos y juegos ingeniosos con las palabras, no lo llamaba “Doctor Sande”, como era su apellido, sino “Doctor Sangre”. Los indígenas le tenían pavor. Odiaba a los nativos. 

Quedamos, pues, en que el presidente Sande regresó a finales de agosto. En Madrid le habían entregado cinco mil pesos oro, en efectivo, para que los consignara en la Tesorería del Virreinato, pero esa plata no aparecía por ninguna parte. En aquellos tiempos, era una auténtica fortuna.

Ya que al destino le encanta hacer esas travesuras trágicas, como lo sabían muy bien Sófocles y todos los dramaturgos griegos, en esos mismos días también llegó a Bogotá el visitador Andrés Salierna de Mariaca, enviado por el gobierno español a investigar si eran justas o injustas las protestas que se multiplicaban contra Sande. Pero el visitador llegó gravemente enfermo y tuvo que guardar cama.

La plata y el soborno
Total es que los cinco mil pesos andaban extraviados. Se embolataron en algún bolsillo. Desde su lecho de enfermo, el investigador Mariaca inició su trabajo, ordenando, para empezar, que el señor Sande se retirara de la capital y se recluyera en Villa de Leiva, que hoy es una hermosa ciudad boyacense, donde debería permanecer hasta que concluyera el proceso en su contra.

En ese momento el presidente les contó a varios amigos que él iba a ganar ese proceso, y regresaría pronto a seguir ocupando su silla presidencial, porque los cinco mil pesos los había usado para pagarle un soborno a Mariaca a fin de que fallara a su favor. 

Como era de esperarse, porque siempre pasa lo mismo, aunque se trate del secreto más profundo, el chisme se regó de inmediato por toda la ciudad. Era comidilla en la plaza de mercado, en el atrio de las iglesias y en las casonas señoriales. La gente no podía creer lo que estaba oyendo.

Mientras tanto, el visitador Mariaca estaba cada día más grave. Ya los médicos habían descartado cualquier posibilidad de que se salvara. En esas circunstancias estaba cuando supo lo que Sande había dicho de él. Y entonces citó a su lecho de moribundo al arzobispo, a diferentes autoridades y a los integrantes de la Real Audiencia, que era el tribunal de justicia más encumbrado del país, como si dijéramos hoy la Corte Suprema de Justicia. (Que me perdone la Real Audiencia por la comparación, pero es que me picaba la lengua).

El país no aprendió la lección de los sucesos ocurridos en 1602. Ni de tantos otros que vinieron después. La corrupción campea a sus anchas
El juicio de Dios
Cuando llegaron los testigos, el visitador Mariaca, asediado ya por la muerte, se incorporó en su cama y exclamó, con voz fuerte:

–Juro por mi alma que soy inocente. Nunca he visto esos cinco mil pesos. Ni uno solo de ellos. El presidente Sande es un calumniador. En esta hora de mi muerte lo desafío para que comparezca conmigo ante Dios y responda por su infamia y su crimen. 
Guardó un breve silencio. Jadeaba agónicamente.

–Sande ha ofendido a la divina providencia –agregó– haciéndose pasar por un hombre piadoso y honrado. Pero les garantizo que, antes de que pasen nueve días, él y yo nos veremos en el tribunal de Dios. Allí no caben falsedades ni engaños.
No dijo más. Los testigos, pasmados ante semejantes revelaciones, se fueron en silencio a regar el cuento. La ciudad, incrédula, se burlaba de la profecía y del moribundo. Hicieron chistes con su ingenuidad. Finalmente, Mariaca murió el 9 de septiembre de 1602. Las campanas sonaron por su alma. 

Entonces sucedió lo escalofriante: el 18 de septiembre el presidente Sande, que gozaba de perfecta salud a sus 62 años, estaba haciendo una siesta deliciosa cuando tuvo un ataque repentino. Su mujer llamó de urgencia al doctor Auñón, que le diagnosticó un derrame cerebral. Murió esa misma tarde. Habían pasado nueve días exactos desde la muerte del investigador Mariaca. Su vaticinio se había cumplido al pie de la letra.

¿Lo envenenaron?
¿Fue una coincidencia? ¿Es una simple anécdota colonial? ¿Una leyenda de la parroquia? ¿Un chisme aldeano? Lo cierto es que la ciudad, que en ese entonces era muy tranquila, parecía un hervidero. No se hablaba de otra cosa.

Cedámosle la palabra a Juan Rodríguez Freyle, el mejor periodista y escritor de esa época, quien fue testigo de los hechos y los dejó registrados en El Carnero, su formidable crónica de aquellos acontecimientos: 

“En el año de 1602 vino como visitador de esta Real Audiencia el licenciado Salierna de Mariaca, que era oidor en México, y el cual, de una comida que comió en el puerto de Honda, murió en Santa Fe, y murieron todos los que comieron con él. Y a los nueve días de su muerte murió también el presidente don Francisco de Sande, que había sido emplazado por el visitador Mariaca para que se presentaran juntos en un juicio de Dios”.

¿De modo que no solamente murió el visitador sino todos los que comieron con él a su llegada al puerto fluvial de Honda, que ahora forma parte del territorio del Tolima? Parece demasiada coincidencia. ¿Sería que los envenenaron? Las sospechas corrían de boca en boca por Bogotá. Sin embargo, ninguna autoridad se tomó el trabajo de investigarlo. La justicia tampoco operaba en esa época. Cualquier parecido con…

No aprendimos la lección
Han pasado ya 415 años desde aquellos días. Y después de tanto tiempo, los colombianos no hemos aprendido la lección. Todavía seguimos repitiendo que el vivo vive del bobo y que por la plata baila el perro. ¿De qué nos quejamos, si aquí decimos que “hecha la ley, hecha la trampa” y sostenemos cínicamente que la ley es para los de ruana”? 

Aquí seguimos creyendo que el alumno más astuto es el que copia el examen de su compañero, y el cliente que causa admiración es aquel que paga una bolsa de sal, pero se lleva dos, y el carnicero más sagaz entre todos sus colegas es aquel que vende cuatro libras de costilla, pero solo entrega tres. Aquí pensamos que el pasajero más avispado del bus es el que viaja sin pagar. Y así, hasta llegar al Senado de la República o a la Corte Suprema de Justicia.

El país no aprendió la lección de los sucesos ocurridos en 1602. Ni de tantos otros que vinieron después. La corrupción campea a sus anchas. Almuerza en los mejores restaurantes. Es socia de los clubes sociales. A lo mejor, como en los tiempos de Sande y Mariaca, el único tribunal al que nos tocará acudir es a la justicia divina porque, como lo dije el otro día, es la única justicia que nos va quedando.

Epílogo
A los colombianos les voy a pedir un favor: es verdad que la corrupción tiene que castigarse con cárcel, pero no olviden que también hay que castigarla en las urnas. El voto es nuestra arma más poderosa.

Sigan creyendo que el fin justifica los medios y verán que, como dijo Aristóteles hace más de 2.300 años, una sola corrupción que quede impune conduce a todas las corrupciones. 

Ah, se me olvidaba decirles que los cinco mil pesos no aparecieron nunca.

JUAN GOSSAÍN
Especial de EL TIEMPO

martes, 22 de agosto de 2017

Honda, este 24 de agosto. 397 años de erección en Parroquia

 Bodega del ferrocarril  de Honda, construida  su base con las piedras de la Parroquia deSan Bartolomé
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La  ciudad de Honda, es de las pocas en Colombia y el mundo que tienen el privilegio de conmemorar varias efemérides. Y esto por haber sido, y ser cruce obligatorio  de caminos, y nodo comercial de la Nueva Granada y de la actual República de Colombia.
En la época colonial se clasificaban las poblaciones de acuerdo con la importancia y recibían el titulo que les correspondía así:
Ciudad, la que había sido fundada;
Villa, mediante solicitud interpuesta por notables sufragando dinero a la Corona española;
Parroquia de Blancos o Parroquia de Negros, cuando tenía un sacerdote para españoles o para negros, y un poco más abajo 
Encomienda, cargo de una persona muy cercana al conquistador o al fundador de las nuevas tierras.

Según investigaciones de Enrique Otero D´Costa, presidente en esa época de la Academia Colombiana de Historia de Colombia,  y luego Roberto Velandia Rodríguez  en calidad de Secretario  la Academia de Historia de Colombia, replicadas por la Academia de Historia del Tolima y el Centro de Historia de Honda, antes de ser Villa, Honda fue clasificada de acuerdo con su desarrollo poblacional e historiográfico.
.Estación del ferrocarril en Honda, parte de la antigua Parroquia de San  Bartolomé
Esta génesis la describen los padres Mercado y Pacheco, “De paso para Antioquia dieron en este puerto, en 1620, una fructuosa misión los PP, José Alitran y Vicente Imperial. Había muerto en aquellos días el párroco del lugar, Gonzalo Vera, y los vecinos se empeñaron en que los Jesuitas rigieran los destinos espirituales de la población. Tanto insistieron que obligaron al P. Imperial a regresar a Santafé con cartas apremiantes del capitán Martin de Ocampo, corregidor de Mariquita, del capitán Ruiz Díaz Aguilar, de juez de canoas y de unos vecinos importantes”.
“Encontrábase en Guaduas el P. Imperial con el presidente don Juan de Borja, quien gustoso concedió de su parte la autorización necesaria para que la Compañía se encargara del curato. De visita en Tunja se hallaba el arzobispo don Hernando Arias de Ugarte, y hasta allá llego el P. Imperial. Al exponerle el jesuita su misión´, respondió el prelado, “No sólo esa doctrina sino todas las del arzobispado entregaría con gusto a la Compañía”, fue así como, “En agosto de 1620 eran nombrados párrocos de Honda los PP, Pedro de Ossad y José Alitran y empezó en un muy señalado día que fue víspera de San Bartolomé”.
Este 24 de agosto, Honda, estará conmemorando 391 años de erección en Parroquia de San Bartolomé, que es una fecha religiosa, celebrada por sus ciudadanos como la efeméride más importante por la influencia católica en el país. 

Templo de Nuestra Señora de El Carmen,lugar considerado por los investigadores ,como sitio donde funciono la primera Capilla en la hoy ciudad de Honda, en el siglo XVI
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 Este año nuestra ciudad conmemoró
Descubrimiento inicios de junio de 1539, cumplió 478 años;
Conquista mediados de 1540, cumplió 477 años;
Erección en Parroquia de San Bartolomé, 24 de agosto de 1620, cumple 397 años; 
Erección en Villa de San Bartolomé de Honda 4 de marzo de 1643, cumplió 374 años y 
Ciudad, 30 de junio de 1815, cumplió 202 años.


Esa es la ventaja que tiene Honda, ya que al no haber sido fundada como lo fue Bogotá, Mariquita, Ibagué entre otras, tiene varias fechas a celebrar, fechas que como escribimos al comienzo, tienen el aval de la Academia de Historia de Colombia desde 1940, cuando el académico Enrique Otero D´Costa presentó ante el Concejo Municipal de esta ciudad dicho estudio, publicado en la gaceta municipal de la época, y luego en 1989, cuando Roberto Velandia Rodríguez en su investigación de más de 400 páginas publicó su trabajó titulado “La Villa de San Bartolomé de Honda”.
Por lo cual la ciudadanía hondana de nacimiento, de adopción, de corazón, conmemora este 24 de agosto, sus 397 años de “Erección en Parroquia”, que por cierto hoy en día, ya no tiene una parroquia sino cuatro; La parroquia de Nuestra Señora del Rosario, la parroquia de Nuestra Señora de El Carmen, la parroquia del Divino Niño y la parroquia de Jesús de Nazareth. Para todos los hondanos, felicitaciones.

sábado, 12 de agosto de 2017

Murió el hondano Juan Carlos Pava Camelo, uno de los creadores de la Súper Estación 88.9

Murió Juan Carlos Pava Camelo, uno de los creadores de la Súper Estación 88.9

El empresario radial falleció tras una larga lucha contra un cáncer de páncreas. En su última entrevista, Pava reveló que un médico le dio tres meses de vida. Ese diagnóstico no se cumplió.
Juan Carlos y Humberto, crearon el recordado sistema radial de la Súper Estación 88.9. Juan Carlos fue el gerente comercial. Con ellos llegó para quedarse la llamada radio juvenil.
Desde 1989, Juan Carlos Pava se inició en la empresa familiar y se encargó del funcionamiento de la Cadena Super, fundada por su padre, Jaime Pava. En 2005 fue nombrado gerente de la organización.
El 13 de noviembre de 2015 a Juan Carlos y su familia la vida les cambió. Ese día les anunciaron que el empresario tenía cáncer de páncreas, uno de los más mortales. Un médico le dijo que le quedaban tres meses de vida. El diagnóstico no se cumplió.
La posibilidade de salir de un cáncer de páncreas es del 2 o 3%. Juan Caros Pava Camelo se metió en ese pequeño porcentaje pero, finalmente, este sábado se conoció el triste final.
Esta es la última entrevista que se conoce de Juan Carlos Pava Camelo. A Juan Manuel Correal, 'Papuchis', Pava le contó la forma como le cambió la vida después de conocerse que sufría cáncer.
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Tomado de:
http://www.elespectador.com/entretenimiento/medios/murio-juan-carlos-pava-camelo-uno-de-los-creadores-de-la-super-estacion-889-articulo-706730

miércoles, 2 de agosto de 2017

Nuevo puente de Honda ( el Alfonso Palacio Rudas) será paso alterno para mover carga


El nuevo puente atirantado de Honda tendrá 407 metros de largo y tiene un avance del 18 %.
Foto: 
Cortesía Invías

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a obra permitirá el tránsito directo entre Guaduas y La Dorada
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30 de julio 2017 , 09:40 p.m.
A Honda, conocida como la ciudad de los puentes, porque tiene alrededor de 40 en sus terrenos y fronteras, le están construyendo uno nuevo, con especificaciones muy modernas para que soporte, sobre todo, el peso del mayor transporte de carga que se moverá de Bogotá o el occidente del país, en los próximos años. 


Se trata del nuevo puente de Honda, de 407 metros de largo y 15 metros de ancho, que el Instituto Nacional de Vías (Invías) levanta sobre el río Magdalena, entre el corregimiento de Puerto Bogotá (en Guaduas, Cundinamarca) y Honda (Tolima), desde agosto del año pasado.

Esta infraestructura se construye a 2,5 kilómetros de distancia del reconocido puente Andrade, que cruza igualmente sobre las aguas del Magdalena y ha sido el paso de la carga, los pasajeros, el turismo y la economía de la región durante 65 años. 


El nuevo puente de Honda permitirá el tránsito directo entre Guaduas y La Dorada. Será la estructura alterna por donde se espera transiten las tractomulas y camiones con mercancías, así como el transporte de pasajeros, una vez terminen las obras que se espera sea hacia septiembre del 2018. 

Lo anterior debido a que, según el proyecto, con este nuevo trazado se le recorta el viaje al transporte entre media hora y 45 minutos.

Los ingenieros consideran, además, que el puente Andrade, dadas sus especificaciones de los años 50 –época en que se construyó– y el tiempo de uso, quizás no alcance a soportar todo peso del aumento en el transporte de carga que habrá tras la construcción de las autopistas de cuarta generación (4G) que se están haciendo en la región.


De hecho, el puente complementará la conexión con la concesión de Honda-Puerto Salgar-Girardot, que a su vez interconectará con Ruta del Sol II, entre Puerto Salgar y San Roque (Cesar).

Se calcula que por el nuevo puente transitarán más de 9.000 carros. 

El subdirector de la Red Nacional de Carreteras del Invías, Juan José Oyuela, informó que los trabajos del nuevo puente de Honda presentan un avance del 18 por ciento.

En el sitio los obreros y técnicos ya terminaron de hacer los cimientos del elevado y están comenzando a levantar las columnas de la estructura que será atirantada y de dos carriles. Le harán dos columnas centrales, con 70 y 74 metros de altura. 

El Invías contrató este proyecto por 81.942 millones de pesos al consorcio VTC083, integrado por Puentes y Torrones de Colombia, Tríada México Colombia, MAB Ingeniería de Valor y Zañarto Ingenieros Consultores.

EL TIEMPO*
* Concepto y redacción editorial Unidad de Contenidos Especiales de EL TIEMPO. Con el patrocinio del sector de Infraestructura del Transporte..
Tomado de:http://www.eltiempo.com/economia/sectores/entregan-puente-de-honda-que-conecta-guaduas-con-la-dorada-114806

martes, 25 de julio de 2017

Los avances de la Ley Alfonso Palacio Rudas

De  izq  a derecha. Paulino Galindo,Cormagdalena, Juan Guillermo Beltran Amortegui,alcalde, Ernesto Samper Pizano,presidente Comisión, Alberto Escobar, Director Patrimonio,, Delegado Ministerio de Salud, y Augusto Trujillo Muñoz,moderador
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El sábado 22 de julio se  realizo una visita a varios lugares que se encuentran contemplados en la Ley de Honores Alfonso palacio Rudas.Hubo visita al Hospital San Juan de Dios, Teatro Honda, Centro Cultural Alfonso palacio Rudas,Puente López,Plaza de Mercado, Calle de las Trampas, Museo del Río Magdalena, Centro de Investigaciones Cormagdalena, y por falta de tiempo no se visitó el puente Navarro. Se termino con una balance de la Ley  en la Casa Museo Alfonso López Pumarejo
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ACTIVIDAD
INTERVINIENTES
MODERADOR
HORA
INVITADOS ESPECIALES
Recorrido por las obras de patrimonio incluidas en la Ley de Rudas.
NO APLICA
NO APLICA
8:00 A.M.
*Presidente Ernesto Samper

*Director de Patrimonio del Ministerio de Cultura.

*Gobernador del Tolima, Óscar Barreto Quiroga.

*Alcalde de Honda, Juan Guillermo Beltrán

*Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Honda, William Calderón.
Foro: Los avances de la Ley de Rudas cuatro años después
*Presidente Ernesto Samper Pizano.

*Gobernador del Tolima

*Alcalde de Honda.

*Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Honda, William Calderón.

*Director de Patrimonio del Ministerio de Cultura.



(Otros por definir)
Yezid Castaño
10:00 M
*Gobernador del Tolima, Óscar Barreto Quiroga.

*Alcalde de Honda, Juan Guillermo Beltrán

*Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Honda, William Calderón.

*Vicerrector de la Universidad Nacional.

*Profesor de la Universidad Nacional, Franky Rodríguez

(Otros por definir)